
Situado en tierras Navajo, en Arizona podemos encontrar esta maravilla de la naturaleza. Las lluvias monzónicas y la erosión son las únicas responsables de lo que a simple vista podría parecer algo tallado por la mano del hombre, sinuosas formas que se ven iluminadas por la luz que entra por los numerosos resquicios de la parte superior, es esta luz la que consigue darle un aspecto mas mágico si es posible a este cañon.

Aunque el lugar en si no pueda parecer peligroso sólo se puede acceder a él en visitas guiadas ya que existe riesgo de inundación en la zona. Lo mas curioso es que no tiene que llover directamente en el lugar, la configuración geológica de la zona permite que lluvias que ocurren a varios kilómetros de distancia inunden este cañon.

Definitivamente un sitio altamente recomendable para visitar.